sábado, septiembre 22, 2012

Caída.

Tengo ganas de sacar la cabeza afuera de la capa de ozono, de irme a un lugar sin gravedad. Flotar, no tener que escuchar a nadie, nada. Silencio, yo sola, conmigo. Amarme y odiarme a mi misma ahí, en la profundidad de mi cabeza. Sin status, ni sociedad, ni reglas, leyes, miradas juzgándome, nada de todo eso. Y así quedarme para siempre. Pero antes de irme me arrancaría el corazón y te lo dejaría acá, para que no duela más. No me lo llevaría, para que? Si es tuyo... (Suena fuerte eso). Y de repente, en vez de silencio, música, la única fiel, mi única compañera de vida. Música lenta, acústica, efímera, pero que de a poco, se vaya aumentando el volumen, la velocidad. Y cuando llegue al pico, al punto máximo, cuando la música sea tan fuerte que sea inaudible, que en ese momento estalle todo. Que explote, que lluevan colores, que llueva música  que llueva todo, y empezar a caer. Caer al vacío, porque no hay adonde caer, y nunca parar. Disfrutar el vértigo, con ganas, cualquier sensación que me haga sentir despierta. No pensar en vos, no pensar en nada. Ser yo misma en la caída, dejarme absorber por la gravedad, que todo caiga alrededor mio y chocar pero seguir cayendo. Sonreír en la caída por lo absurdo de todo, de las emociones. Y pellizcarme para que no sea un sueño, y asumir que de una buena vez por todas, te saqué del infierno que tengo adentro.

2 comentarios:

  1. que buena entrada, me gusta tu blog, te sigo y espero que visites el mio y si te gusta seguime:) besito♥

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  2. Gracias! Ahora voy a pasarme a ver que onda, gracias por seguirme :B

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